La litigiosidad se incrementó durante el último año, pero los jueces resuelven más asuntos de los que ingresan en los juzgados


En su discurso de apertura del Año Judicial, el presidente del TS, Carlos Lesmes, ha anunciado un importante aumento de la litigiosidad durante el último año, tras varios años de disminución.
En concreto, señaló que, "Con una media de 185 asuntos por cada 1.000 habitantes, la tasa de litigiosidad en España sigue siendo una de las más altas de la Unión Europea. Durante el último año se han producido algunos importantes incrementos de esa litigiosidad, como el experimentado en la Jurisdicción Civil, que ha alcanzado el 10,5%, en la Jurisdicción Contenciosa Administrativa, 8,25%, o en nuestro propio Tribunal Supremo, donde una de sus Salas, la Cuarta, ha visto incrementado el volumen de sus asuntos en un 20%."

En cuanto a la carga de trabajo de los jueces, ha advertido que nuestros órganos judiciales soportan cargas de trabajo excesivas, como lo demuestra el dato de que el 96% de los Juzgados de Primera Instancia superan ampliamente las cargas establecidas para este tipo de órganos.
Pese a esos datos, sin embargo, los jueces españoles siguen resolviendo más asuntos de los que ingresan en los juzgados y lo hacen, además, en menor tiempo, con lo que  la tasa de pendencia se ha reducido en un 3,5% en el  cómputo general de todas las jurisdicciones, disminuyendo también la tasa de  ongestión en un 0,9% en el conjunto de jurisdicciones.
Plantilla judicial
Según Lesmes, la  carrera judicial ha crecido un  25% en los últimos 10 años, estando formada en la actualidad  por 5.362 jueces y magistrados que sirven en  3.887 órganos judiciales (3.580 unipersonales y 307 colegiados) y de los cuales el 52% son  mujeres.
La edad media de nuestros jueces es de 47 años, con una antigüedad  media total en la Carrera Judicial de 16 años.
Pese a ello, el número de jueces por habitantes en 2014 (11,46 jueces por cada 100.000) sigue estando por debajo de la media de la Unión Europea.
A este respecto destacó que "la experiencia demuestra que comprometer recursos en materia de Justicia no debe contemplarse únicamente en clave de gasto pues, por encima de todo, comporta una necesaria inversión en bienestar jurídico, en seguridad, progreso económico y, en definitiva, en calidad democrática."
La importancia del Tribunal Supremo
En su discurso, Lesmes ha subrayado también la importancia del Tribunal Supremo, basado en la necesidad de "una  jurisprudencia coherente que le permita cumplir en grado de excelencia su papel  de guardián de la legalidad y de la seguridad jurídica, atendiendo los anhelos de  los ciudadanos."
En este sentido subrayó que la jurisprudencia "no es sólo decisión de un tribunal, por  importante que éste sea, sino obra colectiva de una comunidad de jueces y, por extensión, de toda la comunidad jurídica. En este sentido, resulta muy ilustrativo que en el 85% de los recursos de casación resueltos el pasado año, el Tribunal Supremo confirmara las resoluciones impugnadas."
La relevancia casacional
Ahondando en el tema, Lesmes subrayó también que la enorme responsabilidad del TS, de " proporcionar --fundamentalmente, a través del recurso de casación--, una interpretación uniforme del Derecho" que favorezca  "la igualdad y previsibilidad necesarias en la aplicación del ordenamiento, reclamadas por el desarrollo social y económico", requiere "disponer de unos mecanismos tendentes a la cuidada selección de los litigios que no garantizan modelos automatizados o exclusivamente reglados de admisión pues, es evidente, que no todos los asuntos entrañan la misma proyección sobre la sociedad."
En este sentido, señaló,  "el actual panorama casacional ha quedado delimitado, marcadamente, en las Salas Civil, Contencioso-Administrativa y Social, a través de criterios fundamentados en el interés casacional o en el de su ausencia, de modo que, sin perjuicio de los aspectos puramente formales, admitir o no a trámite un recurso de casación comporta ya una decisión trascendental para el interés general, adoptada a la vista de la funcionalidad que cabe esperar del mismo."
Ello supone "anticipar en qué medida ese recurso aporta un valor añadido para la misión integradora que debe procurar la jurisprudencia, como ha ocurrido, por ejemplo, en cuestiones tan relevantes como la guardia y custodia compartida, la toma de muestras biológicas de personas detenidas, el principio de no regresión del planeamiento urbanístico por la protección medioambiental o, en fin, los requisitos para acceder a la pensión de viudedad de las parejas de hecho del mismo o distinto sexo."
Hacer comprensible la Justicia al ciudadano
Finalmente, Carlos Lesmes hizo incapié en la necesidad de " cultivar la confianza del  ciudadano" en la Justicia, lo que supone "que éste comprenda por qué han prosperado unos  argumentos frente a otros, por qué tras litigar durante años ese ciudadano se  encuentra con dificultades para ejecutar una sentencia que le resulta favorable o, en fin, por qué, pese a todas sus dudas y suspicacias legítimas, debe seguir confiando en los tribunales."
En este sentido, urgió a la "necesidad de una auténtica rendición de cuentas al cuerpo social sobre el desempeño global del servicio público de la Justicia"
En este sentido, insistió en que las sentencias del Tribunal Supremo han de ser fácilmente comprensibles por los ciudadanos, dada su extraordinaria repercusión y valor pedagógico, algo que deberá verse reflejado en el Pronturario de estilo que tiene previsto elaborar la Sala de Gobierno del TS.